¿Merece la pena hacer una reforma seca en una casa?

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¿Sabes lo que es una “reforma seca”? También conocida como obra seca, es una alternativa a la reforma de toda la vida. Su objetivo: abaratar el presupuesto, reducir el tiempo de obra y evitar escombros, suciedad y molestias. Descubre si merece la pena hacer una reforma seca en casa y cuándo podría ser una opción interesante.

“Meterse en obras”. ¡Horror! Esta frase da auténtico pánico a la mayoría de los propietarios. Quien más, quien menos ha tenido que hacer alguna reforma a lo largo de su vida. Puede ser renovar un aseo, o cambiar de arriba abajo toda la vivienda… La cuestión es que muchas reformas comparten una característica: se quedan grabadas a fuego en el recuerdo. Días durmiendo fuera de casa, trabajos que se alargan, polvo, ruidos… Este listado de “horrores” hace que sean muchos los propietarios que evitan en lo posible realizar una reforma integral (o parcial). Es precisamente a ellos a quienes va dirigida la posibilidad de realizar una reforma seca. Pero, ¿en qué consiste exactamente?

En qué consiste una reforma seca

Se trata de un conjunto de intervenciones destinadas a mejorar o renovar el aspecto de un inmueble. Normalmente son trabajos que pueden realizar los mismos propietarios y que salen bastante más económicos que las reformas clásicas, incluso aunque se contraten profesionales para realizarlos. Y no solo resultan más económicos, sino que también se hacen mucho más rápido y sin levantar polvo o escombros. ¿La razón? Es evidente: la ausencia de obras importantes.

Estas son algunas de las intervenciones características de una reforma seca:

Colocar revestimientos de pared

Imagínate que quieres renovar el aspecto de tu cuarto de baño, que en pleno siglo XXI aún parece el de la familia Alcántara (en los primeros episodios de la serie). En una reforma convencional tendrías que contratar a profesionales que quitaran los azulejos y alicataran o pintaran de nuevo. Con los revestimientos vinílicos de pared que existen en la actualidad, entre los cuales hay materiales específicos para baños, solo tienes que fijar las planchas directamente sobre las baldosas y sellar las esquinas y bordes con perfiles. Una renovación exprés que puedes hacer sin levantar una mota de polvo.

Cambiar los suelos

Los suelos laminados ya supusieron una auténtica revolución en el mundo de la decoración y el interiorismo. Estas tarimas permiten cambiar en pocas horas los suelos de la casa y aportan aislamiento térmico y acústico. En los últimos tiempos han llegado también los suelos vinílicos, más sencillos aún de colocar y con todo tipo de diseños: desde la madera de siempre hasta las baldosas hidráulicas de tendencia. Eso sí, ten en cuenta que este tipo de suelos no se deben instalar cuando la vivienda tiene ciertas características; por ejemplo, si hay calefacción por suelo radiante (son malos conductores del calor, por lo que es preferible que los pavimentos sean cerámicos o de piedra).

Pintar los muebles de la cocina

No hace mucho tiempo, esta opción era algo impensable. Las antiguas pinturas no tenían calidad suficiente para soportar las limpiezas y eran complicadas de manejar. Hoy existen productos que hacen la tarea posible, pero solo si los muebles están en buen estado (y tienes tiempo y ganas de coger la brocha). Si además sustituyes los tiradores, el efecto de renovación será total.

Pintar los azulejos del baño

Sí, ¡también es posible! En una reforma seca entraría esta opción, que actualmente está a nuestro alcance gracias a las nuevas pinturas especiales para cerámica que encontrarás en tiendas físicas y online. Sin embargo, si tu baño tiene ya bastantes años lo más probable es que necesite una reforma integral. Cuando las instalaciones de fontanería están obsoletas conviene cambiarlas para evitar averías y problemas. Además, las viejas tuberías de plomo están hoy prohibidas y hay que renovarlas por ley. Plantéate solo lo de pintar las baldosas si no te gusta su aspecto, pero tienes las instalaciones en buen estado. Y ten en cuenta que un azulejo pintado nunca quedará tan bien como uno nuevo: el rodillo deja pequeñas marcas, las juntas se manchan…

A la hora de reformar una vivienda, confía en los profesionales

Como verás, una reforma seca no deja de ser una mejora estética que permite renovar el aspecto de una vivienda, local o inmueble en general sin tener que hacer obra. Pero si el inmueble necesita obra, la intervención de los profesionales se revela como algo imprescindible. Una reforma integral bien planificada, controlada y ejecutada te evitará quebraderos de cabeza, con la seguridad de que todo quedará perfecto.

En Kubo Reformas ponemos a tu disposición nuestra experiencia en la realización de reformas integrales. Cuenta con nosotros para ejecutar la reforma de tu casa o comercio de la forma más profesional, con resultados garantizados y cumplimiento de plazos. Nuestro mayor activo son los muchos clientes satisfechos con los que hemos trabajado (y seguimos trabajando): puedes ver el resultado de nuestro trabajo en estos ejemplos de reformas integrales en Madrid. ¡La mejor prueba de nuestra profesionalidad es la satisfacción de nuestros clientes!