Unir cocina y salón: pros, contras y cuándo se puede hacer

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Unir cocina y salón: una solución que cada vez tiene más «fans». Las cocinas open concept están de moda, y no solo por estética. Estos espacios son prácticos, funcionales y permiten la comunicación de quienes viven en el hogar. Porque hoy la cocina es uno de los espacios favoritos de familias, parejas y singles, que las convierten en el corazón de las casas y hacen de ellas espacios de reunión.

Si estás pensado en hacer una reforma integral en la tuya, plantéate unir la cocina y el salón: es una obra que revalorizará tu vivienda y la hará más acogedora. Te contamos las ventajas que tiene, los posibles inconvenientes (y cómo resolverlos) y qué hay que hacer para llevar la reforma a buen término.

Ventajas de unir cocina y salón

La pandemia acaecida a partir del año 2020 a nivel mundial ha cambiado la forma en la que entendemos las viviendas. En nuestro país, hasta hace muy poco las cocinas abiertas al salón no eran tan populares como en otros lugares, como por ejemplo Estados Unidos (donde apenas se entiende una cocina cerrada). Los olores y los humos nos molestan, oyen todos los ruidos, no hay intimidad… Son muchos los inconvenientes que les encontrábamos. Pero después de tener que pasar 24 horas al día y 7 días a la semana en nuestras casas, hemos descubierto las ventajas de disfrutar de espacios abiertos, más luminosos y fluidos.

Esta es una de las razones por las que unir cocina y salón es una reforma con muchísimas ventajas. Permite disfrutar de espacios mucho más amplios; de hecho, eliminar un tabique puede sumar hasta 1 m2 útil en nuestra casa. La luz natural circula mejor y crea ambientes más luminosos, sobre todo si apostamos por colores claros y naturales en la decoración. Y también se gana calidad de vida, ya que la cocina se convierte en parte de la vida cotidiana. Pasará a ser un lugar para disfrutar con los amigos y la familia o para compartir espacio con los niños, fundiéndose con el salón y el comedor.

¿Y los inconvenientes? Los hay, pero se pueden solucionar

Las desventajas más claras de unir la cocina y el salón las citábamos más arriba. En general, todas ellas tienen que ver con la función propia de este espacio: cocinar. Tras unir la cocina y el salón, corremos el riesgo de que los humos y el vapor procedente de cazuelas, ollas y sartenes se extiendan por todo el espacio y permanezcan durante horas. Sin embargo, la tecnología actual nos permite contar con campanas extractoras de última generación que eliminan cualquier rastro de olor, humo o grasa. Merece la pena invertir en una campana específica para estos espacios, que sumará calidad de vida y confort.

El ruido es otro de los inconvenientes que valoran muchos propietarios, cuando se trata de comunicar ambos espacios. Para aislarlos sin perder luz, claridad y conexión, una alternativa de tendencia es colocar tabiques de cristal con puertas correderas o abatibles. Las paredes con perfilería negra o blanca y vidrio están de moda: además de ser muy estéticas, crean una barrera frente a los ruidos y añaden interés visual al espacio. Una reforma integral de estas características añadirá valor a la vivienda y mejorará su confort y su funcionalidad.

Cómo unir la cocina y el salón: ¿qué hay que hacer?

A la hora de afrontar este tipo de reformas, lo primero es contar con un buen estudio de arquitectura con experiencia y garantías. Derribar tabiques implica alterar la distribución de la vivienda, para lo que hace falta un proyecto firmado por un profesional. Este proyecto se debe presentar en el Ayuntamiento para solicitar la licencia correspondiente, y también servirá para saber si el tabique o tabiques a derribar son o no muros de carga. Si no lo son, eliminarlos no supondrá ningún problema; en caso contrario, el profesional decidirá si es posible quitar el tabique añadiendo algún tipo de medida de refuerzo. En el caso de que no se pueda derribar, el arquitecto o arquitecto técnico nos propondrá soluciones alternativas para sacarle todo el partido al espacio.
Una vez aprobado el proyecto y con la licencia en la mano, el equipo de reformas derribará el tabique y realizará las modificaciones necesarias en las instalaciones de fontanería y electricidad. En este proceso es fundamental contar con una buena coordinación de los profesionales, lo que permitirá terminar el trabajo en el plazo acordado y sin sobrecostes. Una vez modificadas, habrá que instalar los muebles de la cocina, crear una isla o barra (si entra en el proyecto), realizar los remates en suelos, paredes y techos y montar la separación de cristal, de haberla.
En Kubo Reformas podemos ayudarte a unir la cocina y el salón de tu casa, garantizando un resultado de la máxima calidad y sin quebraderos de cabeza. Somos profesionales en reformas integrales en Madrid: nuestros trabajos hablan por nosotros, así como la satisfacción de nuestros clientes. No dudes en contactarnos para valorar la posibilidad de mejorar tu vivienda, revalorizándola y convirtiéndola en un espacio más habitable y acogedor.